El radón es la principal causa de cáncer de pulmón para los no fumadores y una amenaza silenciosa en muchos hogares. Afortunadamente, es posible medir y reducir los niveles de radón para proteger la salud de tu familia. En esta guia del radón para compraventa de viviendas, te explicaremos cómo hacerlo siguiendo las recomendaciones de las autoridades y aplicando métodos eficaces para su mitigación.

¿Qué es el radón y por qué es peligroso?
El radón es un gas radiactivo natural producido por la descomposición del uranio presente en el suelo, las rocas y el agua. Al ser incoloro e inodoro, solo se puede detectar mediante pruebas específicas. Según las autoridades sanitarias, el radón es la segunda causa principal de cáncer de pulmón, solo superada por el tabaquismo.
¿Cómo entra el radón a tu hogar?
Las diferencias de presión entre el interior de tu hogar y el suelo facilitan la entrada del radón a través de grietas en los cimientos, juntas, tuberías y otros puntos de acceso. En menor medida, el radón también puede provenir del agua, especialmente en hogares con pozos privados.
¿Qué significan los resultados de las pruebas de radón?
Cualquier nivel de exposición al radón implica un riesgo. Las autoridades recomiendan reducir los niveles de radón si se detectan concentraciones iguales o superiores a 200 becquerelios por metro cúbico (Bq/m³). Los niveles inferiores a 200 Bq/m³ aún suponen un riesgo, por lo que reducirlos es siempre aconsejable.
Métodos para medir el radón en casa
Para detectar el radón, es necesario utilizar equipos específicos. Existen dos tipos de pruebas:
- Pruebas a corto plazo: se realizan durante un período de 2 a 90 días y proporcionan resultados rápidos.
- Pruebas a largo plazo: superan los 90 días y ofrecen una visión más precisa de los niveles promedio de radón en el hogar.
Para obtener un kit de medición, consulta a empresas especializadas o las recomendaciones de las autoridades locales.
¿Por qué contratar a un profesional para reducir el radón?
Reducir los niveles altos de radón requiere conocimientos técnicos específicos y habilidades especializadas. Sin el equipo adecuado, podrías incrementar accidentalmente los niveles de radón o generar otros problemas.
Consejo: elige un profesional certificado o con experiencia demostrable en la mitigación de radón. Investiga y solicita referencias antes de contratar.
Criterios para elegir a un contratista
- Experiencia y certificaciones: asegúrate de que el profesional tenga formación específica en mitigación de radón.
- Presupuestos detallados: solicita más de un presupuesto y compara costos y servicios.
- Garantías: pregunta si ofrecen garantías para reducir los niveles de radón a cifras seguras.

Métodos para reducir el radón en el hogar
Existen varios métodos para mitigar el radón, que pueden variar según el tipo de cimentación de tu casa:
- Succión del suelo:
- consiste en instalar tuberías que extraen el radón del suelo bajo la casa y lo expulsan al exterior.
- puede ser activa (con ventilador) o pasiva (aprovechando las diferencias de presión).
- Sellado:
- tapar grietas y aberturas en los cimientos reduce el flujo de radón.
- este método es eficaz como complemento, pero no debería ser el único recurso.
- Ventilación:
- los sistemas de ventilación pueden disminuir los niveles de radón mediante la renovación continua del aire interior.
- los ventiladores de recuperación de calor (HRV) son una opción eficiente para ventilar sin perder demasiada energía.
- Presurización del hogar:
- utiliza ventiladores para incrementar la presión del aire en el interior y evitar la entrada de radón.
Tipos de cimentación y métodos adecuados
- Casas con sótano:
- succión activa bajo la losa: método más común y eficaz.
- succión del sump (bomba de sumidero): útil para sótanos con bombas de agua.
- Casas con espacio de arrastre (crawlspace):
- succión submembrana: se coloca una lámina plástica y se extrae el radón mediante un ventilador.
- ventilación activa: aumenta el flujo de aire en el espacio de arrastre.

Radón en el agua: un riesgo adicional
El radón también puede encontrarse en el agua, especialmente en pozos privados. Aunque el riesgo principal es por inhalación, el radón en el agua puede ser peligroso al liberarse durante el uso doméstico.
Métodos de tratamiento:
- tratamiento en el punto de uso: se aplica en grifos específicos, pero no soluciona el problema de inhalación.
- tratamiento en el punto de entrada: filtra toda el agua antes de que llegue a los grifos mediante filtros de carbón activado o sistemas de aireación.
Mantener los sistemas de reducción de radón
Para asegurar que los niveles de radón se mantengan bajos:
- Inspección regular: revisa el dispositivo de advertencia del sistema periódicamente.
- Pruebas bienales: realiza pruebas cada dos años para confirmar la efectividad del sistema.
- Mantenimiento del ventilador: los ventiladores suelen durar unos cinco años y pueden necesitar reemplazo.
Reformas en el hogar y el radón
Si planeas reformas significativas:
- consulta a un profesional para evaluar si las modificaciones podrían afectar los niveles de radón.
- después de las reformas, realiza una nueva prueba de radón para asegurar que los niveles siguen siendo bajos.
Consejos para compradores y vendedores de viviendas
Si vendes una casa con un sistema de mitigación de radón:
- proporciona a los compradores información detallada sobre el sistema y su mantenimiento.
Si compras una casa:
- solicita un informe reciente de los niveles de radón y verifica que el sistema de reducción funcione correctamente.
Conclusión: la importancia de actuar
El radón es un riesgo invisible pero manejable. Realizar pruebas periódicas y aplicar métodos eficaces para reducir sus niveles son medidas fundamentales para proteger la salud de tu familia. Mantener un sistema de reducción de radón en buen estado y actuar de inmediato si se detectan niveles altos son las mejores estrategias para mantener tu hogar seguro.