Saltar al contenido

Soluciones antirradón: ventilación, sellado, barreras y despresurización

Existen soluciones eficaces y probadas para reducir el radón en viviendas y locales. Van desde mejorar la ventilación hasta instalar sistemas de despresurización del terreno. Esta guía explica cada técnica, cuándo es suficiente una solución sencilla y cuándo conviene acudir a un profesional.

En pocas palabras

  • Antes de actuar, confirma el nivel con una medición fiable.
  • Las medidas van de menor a mayor complejidad: ventilación → sellado → barreras → despresurización.
  • La despresurización del terreno es la técnica más eficaz en concentraciones altas.
  • Tras aplicar cualquier medida, hay que volver a medir para comprobar su eficacia.

Ventilación: la primera medida

Aumentar la renovación de aire reduce la concentración de radón de forma inmediata. Puede ser natural (ventilar a diario, especialmente las estancias en contacto con el terreno) o mecánica (extractores, sistemas de ventilación con recuperación de calor). Es la medida más accesible, pero su efecto es limitado cuando los niveles son altos, y ventilar en exceso tiene coste energético.

Sellado de las vías de entrada

El radón entra por grietas en soleras y muros, juntas, pasos de tuberías y arquetas. Sellar estas vías con materiales adecuados reduce la entrada del gas. Suele aplicarse como complemento de otras medidas: por sí solo rara vez basta, porque el gas encuentra caminos alternativos.

Barreras antirradón

Son láminas impermeables al gas que se colocan entre el terreno y el edificio. Son la solución prevista por el Código Técnico de la Edificación (DB HS6) para obra nueva en municipios de riesgo, y pueden incorporarse también en reformas integrales. En edificios ya construidos su instalación es más compleja, por lo que suele recurrirse a otras técnicas.

Despresurización del terreno

Es la técnica más eficaz cuando la concentración es alta. Consiste en crear uno o varios puntos de extracción (arquetas o pozos) bajo la solera que aspiran el aire del terreno y lo expulsan al exterior antes de que el radón entre en el edificio. Requiere un pequeño ventilador de funcionamiento continuo y diseño profesional para localizar bien los puntos de extracción.

Cómo elegir la solución adecuada

  • Niveles moderados (en torno al nivel de referencia): empieza por ventilación y sellado, y vuelve a medir.
  • Niveles altos o persistentes: valora la despresurización del terreno con una empresa especializada.
  • Obra nueva o reforma integral en zona de riesgo: exige las medidas del CTE DB HS6 (barrera o despresurización según la zona).
  • Caso especial: si has mejorado el aislamiento térmico de tu casa y notas niveles más altos, consulta nuestra guía sobre aislamiento eficiente y radón.

Cuándo acudir a un profesional

Si la media anual supera claramente los 300 Bq/m³, si las medidas sencillas no funcionan o si la vivienda tiene sótano habitado, conviene un diagnóstico profesional. Consulta el listado de empresas de detección y mitigación y revisa antes qué hacer si tu medición es alta, donde explicamos qué datos preparar antes de pedir presupuesto.

Fuentes

Última actualización: 12 de junio de 2026. Esta guía consolida y sustituye artículos anteriores sobre soluciones y aislamiento del radón.