Guía completa para inquilinos sobre el radón
El radón es un gas radiactivo que se filtra en viviendas desde el subsuelo, acumulándose en interiores y aumentando el riesgo de cáncer de pulmón. Los inquilinos tienen derecho a solicitar información sobre mediciones de radón, exigir pruebas si no existen datos recientes y pedir al propietario que implemente medidas correctivas si se superan los 300 Bq/m³. Estas medidas pueden incluir sellado de grietas, ventilación forzada o barreras antirradón. En casos graves, el inquilino puede solicitar una reducción del alquiler o rescindir el contrato.
