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¿Qué es el radón?

En pocas palabras

  • El radón es un gas radiactivo natural: no se ve, no huele y no sabe a nada.
  • La única forma fiable de saber si hay radón en un edificio es medirlo.
  • El riesgo depende de la concentración y del tiempo de exposición; el nivel de referencia en España es 300 Bq/m³ de media anual.
  • Si la medición es alta, existen soluciones constructivas y de ventilación.
  • Conviene apoyarse en fuentes oficiales y profesionales cualificados.

Tal vez te preguntes qué es el radón y por qué te puede afectar. El radón es un gas radioactivo que se forma de manera natural en el suelo. Surge como resultado de la descomposición del uranio, un elemento químico presente en rocas y minerales que se encuentran en la corteza terrestre. Aunque no podemos verlo, olerlo ni saborearlo, el radón está presente en pequeñas cantidades en el aire exterior, donde se dispersa rápidamente y no representa un peligro.

Sin embargo, cuando este gas se filtra desde el suelo hacia espacios cerrados, como viviendas o edificios, puede acumularse y alcanzar niveles elevados que pueden afectar a la salud. Esto ocurre especialmente en zonas donde el suelo es rico en uranio o donde los materiales de construcción contienen trazas de este elemento.

Al filtrarse en los hogares a través de grietas en los cimientos, su concentración puede alcanzar niveles peligrosos. La exposición prolongada a altos niveles de radón es la segunda causa principal de cáncer de pulmón después del tabaco.

El radón pertenece a la familia de los gases nobles, lo que significa que es químicamente inerte y no reacciona con otros compuestos. Pero lo que lo hace especial es su naturaleza radioactiva: al desintegrarse, libera partículas que pueden afectar la calidad del aire interior.

¿Cómo entra el radón en nuestras casas?

El radón se infiltra desde el suelo a través de:

  • Grietas en los cimientos y paredes.
  • Tuberías mal selladas.
  • Pozos y sistemas de drenaje.

Además, la acumulación es mayor en sótanos y plantas bajas, especialmente en áreas con poca ventilación.

¿Por qué el radón es tan peligroso para la salud?

Al inhalar radón, sus partículas radiactivas se adhieren a los pulmones, aumentando el riesgo de mutaciones celulares y cáncer. Según la OMS, niveles superiores a 100 Bq/m³ ya representan un riesgo significativo, aunque en España el límite recomendado es de 300 Bq/m³.

En España, existen regiones con concentraciones elevadas de radón debido a la composición geológica del suelo. Galicia, Castilla y León, y zonas del sistema Central son especialmente vulnerables. Un mapa interactivo como el que te ofrece radonstop facilita a los usuarios identificar su riesgo específico.

pueblo casas de piedra

¿Por qué hay radón en la naturaleza?

El radón es un componente natural y permanente de nuestro entorno geológico. Su origen está directamente relacionado con los procesos de desintegración radioactiva que ocurren en el interior de la Tierra, un fenómeno que ha existido desde la formación de nuestro planeta.
 

Origen Geológico

El proceso comienza con el uranio, un elemento químico presente en:
 
  • Rocas ígneas como el granito
  • Suelos volcánicos
  • Formaciones sedimentarias
  • Materiales de construcción como pizarra o algunos tipos de hormigón
Cuando el uranio se desintegra, libera átomos de radón que emergen del material rocoso y se dispersan en el aire. Este proceso es continuo y completamente natural.

Distribución en el Entorno

El radón se genera en prácticamente cualquier lugar del planeta, aunque su concentración varía según:
 
  • Composición geológica del terreno
  • Tipo de roca predominante
  • Nivel de uranio en el subsuelo

Datos Interesantes

  • En España, zonas como Galicia, Extremadura y algunas regiones de Castilla presentan mayores niveles de radón debido a su composición granítica.
  • Un metro cúbico de tierra puede liberar entre 1 y 75 becquerelios de radón por hora, dependiendo de su composición.

¿Por qué hay niveles de radón en los edificios?

Aunque el radón se encuentra de forma natural en el suelo y se dispersa fácilmente al aire libre, los problemas surgen cuando este gas se acumula en espacios cerrados, como viviendas, oficinas o escuelas. Pero ¿por qué sucede esto? La respuesta está en cómo los edificios interactúan con el suelo y el aire que los rodea.

suelo granitico
El radón entra desde el suelo.

El radón asciende desde el subsuelo hacia los edificios a través de pequeñas aberturas y fisuras. Esto ocurre porque la presión del aire en el interior de los edificios suele ser más baja que la del suelo, lo que genera un efecto de «succión» que atrae el gas hacia adentro. Las principales vías de entrada son:

  • Grietas en los cimientos o en las paredes del sótano.
  • Juntas estructurales mal selladas.
  • Espacios alrededor de tuberías, cables eléctricos o desagües.
  • Porosidad natural del hormigón o materiales de construcción.
materiales de construccion
Materiales de construcción.

Algunos materiales utilizados para construir viviendas, como el granito o la pizarra, contienen pequeñas cantidades de uranio. Con el tiempo, estos materiales pueden liberar radón al aire interior, aunque generalmente en cantidades menores que las provenientes del suelo.

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Agua subterráneas.

En zonas rurales o con pozos privados, el agua subterránea puede contener radón disuelto. Al usar esta agua para actividades domésticas como ducharse o lavar platos, el radón se libera al aire interior.

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Factores que agravan la acumulación.
  • Aislamiento excesivo: Los edificios modernos están diseñados para ser más herméticos y energéticamente eficientes, lo que reduce la ventilación natural y facilita la acumulación de radón.
  • Ubicación geográfica: En áreas con suelos ricos en uranio (como ciertas regiones graníticas), es más probable que los niveles de radón sean elevados.
  • Diseño del edificio: Las viviendas con sótanos o construidas directamente sobre los cimientos tienen mayor riesgo de acumulación.

¿Cómo medir el radón en casa?

Para conocer la concentración de radón, se recomiendan estos métodos:

  1. Detectores pasivos: Como los de carbón activado, ideales para mediciones a corto plazo (2-7 días).
  2. Detectores activos: Aparatos electrónicos que registran niveles de radón en tiempo real, recomendados para mediciones prolongadas.

Tip: La medición debería realizarse en invierno, cuando las casas permanecen más cerradas.

¿Qué hacer si tienes niveles altos de radón?

Medidas efectivas para reducir el radón:

  • Sellado de grietas: Utilizando materiales impermeables.
  • Sistemas de ventilación forzada: Para renovar el aire de sótanos y plantas bajas.
  • Barreras anti-radón: Laminados específicos en los cimientos.

 

Los sistemas de despresurización del suelo también son altamente eficaces, ya que impiden la subida del gas al interior de la vivienda.

Un desafío oculto pero manejable

No vemos ni olfateamos el radón, lo que permite que su existencia se pase por alto. Comprender su ingreso y acumulación en nuestras viviendas es esencial para implementar acciones preventivas y asegurar un entorno saludable.